
Ha sido una semana bonita y no me la arruinara una foto. A veces, el corazón cierra los ojos a la realidad mas dura, esa realidad que nos arranca la sonrisa de cuajo para pintar una mueca de dolor en su lugar. Hoy ha estado a punto de ocurrirme eso, pero por suerte para mi, hace unas semanas le puse nombre a esas "cosas" que vuelven una vez y otra vez a nuestra vida para amargarla. Son "mensajes" que nos pone el universo ante nuestros ojos hasta que conseguimos entender y superar todo eso que nos limita en el camino a la felicidad y que no traíamos con nosostros al nacer, si no que hemos ido adquiriendo a lo largo de la vida.
No permitiré que la inseguridad afectiva me haga perder la oportunidad de ser feliz, rastreare mi vida hasta dar con el origen y cuando lo encuentre mirare directamente a los ojos de aquellos que me hicieron sentir que no era tan especial como para que alguien se enamorara de mi y entonces les diré: ¡yo creo que si!.






