martes, 3 de junio de 2008

Privilegios


Ayer tuve el privilegio de pasear por El Retiro en un día gris y laborable, en el que solo turistas y alguna madre arriesgada paseaba con sus hijos. Ayer y allí conocí a Javier, un niño de dos años que hablaba como si hubiera vivido 100 vidas, se lamentaba abriendo los brazos hacia el cielo mi amigo Javier, de que palomas y cisnes huyeran de él, cuando en realidad solo quería acariciarlos, no les haría daño, él solo quería ser su amigo... "que injusto" decía mientras su madre lo miraba con dulzura... Y yo sentí que sí, que era injusto que a tan temprana edad uno debiera aprender que no siempre se nos entiende, que no siempre se nos valora y que muchas veces se nos prejuzga alegando pasadas experiencias. Es injusto amiguito, pero también es verdad que cuanto antes lo aprendas mejor sera para ti, pero eso si, nunca dejes de intentarlo.

Ayer fue mi día de los privilegios, el parque solitario, Schostakovich en mi i-pod, la lluvia (como me gusta la lluvia en primavera), las casetas de los libreros, las cavilaciones de un "anciano" de dos años y las insistencias de las echadoras de cartas en decirme algo que yo ya se...¡soy una privilegiada!

4 comentarios:

Pícara dijo...

Que grande eres fuapa!!Si solo fueras consciente de un poco de lo que eres............

Un besazo manquilla

Helena dijo...

Pues en ello estoy! la puñetera metamorfosis en fase...aunque estoy segura de quelo voy a conseguir. Besazos

Diego dijo...

Me quedo con lo de "nunca dejes de intentarlo"... es la actitud de los "cobardes que tiran pa alante" ;) looooove it.

Helena dijo...

Hola hermano lobo! te busqué y te encontré. ¡sabia que vendrias de visita y me gusta tenerte aqui. Muack...
Yo no dejare jamas de intentarlo y tu ahora que conoces mi secreto ¡tampoco!. TQ.