martes, 17 de febrero de 2009

CÓCTEL DE LA FELICIDAD


Solo una vida llena mantiene tu cuerpo sano. Dale sabor a tus emociones...Mezcla todos estos ingredientes y haz tu propia receta para ser mas feliz.

- Nútrete con un puñado de sonrisas y gramos de ternura.

-Compra flores para tener en tu casa y colocalas donde puedas disfrutarlas.

-Escucha música que te inspire y te haga sentir mejor.
-Aliméntate con ilusión y practica el bienestar mental y la búsqueda de los pequeños placeres cotidianos. Mimate, date masajes o saunas.
-Piensa que cualquier situación tiene su lado bueno y no solo su lado malo.-Cambia de actividad, haz deporte, busca la armonía personal.
-Mantén tu despensa llena de optimismo aceptando los fracasos y conservando la ilusión.
Las mudanzas sirven para hacer limpieza, ese es el lado positivo de una mudanza y en estos momentos con dolor de espalda no le puedo encontrar ninguno mas, pero al menos uno le he encontrado. Me estoy deshaciendo de un montón de cosas para andar mas ligera de equipaje, y entre todas las cosas que estaban destinadas al cubo de la basura, he encontrado un recorte de revista (el que he copiado mas arriba) y lo he vuelto a leer. Estoy convencida que lo guarde para no olvidarme, pero obviamente lo olvide durante mucho tiempo....Mi intención es no olvidarlo otra vez,y para estar segura de ello lo pegare en la puerta del frigorífico junto con la lista de la compra...

4 comentarios:

Marcelo dijo...

Buena idea! Yo también lo pegaré.
Un beso

Monna dijo...

Si muy buena idea..hace poco también estuve de mudanzas ..abriendo de nuevo las Cajas de Pandora...buf la de cosas que encontré que ya no me acrdaba....que recuerdos!!!!jajaja

Animo wapa....

P.D.Recuerda..al terminar...pegate unos masajes jejejeje

amor y libertad dijo...

yo creo que lo bueno de la mudanza es la ilusión por la vida nueva que se empieza, muchas cosas cambian cuando uno se muda, ¿no?

Food and Drugs dijo...

Desde luego ser féliz es una opción personal, eso lo tengo muy claro. Hay quien se empeña en no serlo y se siente más a gusto en el papel de mártir.
Incluso cuando nos van bien las cosas hay esa absurda nostalgia por el combatiente heroico e irreductible de la trinchera...
Saludos